Seguro que has estado curioseando y buscando una buena barra de sonido incluso si eres gamer y no vas a usar el televisor para películas. Pero, ¿te has parado a pensar la cantidad de características que tienen estos dispositivos hoy en día y cuales necesitas si tu principal uso son los videojuegos? en pocos sitios vas a encontrar información clara sobre esto, además de que en en los portales de los fabricantes la información es extremadamente confusa (a propósito).
Con esta guía pretendo orientaros no en recomendaros marcas ni modelos si no en que entendáis los puntos básicos de lo que tenéis que buscar si queréis sacarle el máximo partido a vuestro PC Gamer o consola y ello implicará seguramente deshacerse de algunos de los prejuicios que podíais tener sobre algunas funciones o marcas en concreto. Así que sin más rollo, vamos allá.
Olvídate de buscar marcas de barras de sonido de marcas Gamer
Luces de neón por todos lados, LEDs RGB configurables, softwares para PC para poder personalizar aspectos de la barra de sonido…si ves alguna de estas funciones, huye como la peste del producto. Muchas veces se asocia todas estas funciones al mundo gamer, para entrar por los ojos y no por el oído como debería ocurrir en esta ocasión.
Otro aspecto importante: si ves que el producto no es de una marca medianamente conocida del mundo audiovisual, tampoco te fíes. Hay marcas de accesorios de PC o componentes internos que se han lanzado a la aventura de fabricar barras de sonido con un resultado cuestionable. Busca marcas asentadas en el sector del audio (Sonos, Klipsch, Yamaha, etc.) o del vídeo (Samsung, LG, Sony, etc.), que sin tantas florituras de colores, probablemente te den un buen resultado.
El tamaño importa: más -y en más cantidad- SI es mejor
El segundo aspecto con más importancia es el tamaño de la barra de sonido y su número de drivers y altavoces. El sonido es pura física y de donde no hay, no se puede sacar. Veréis a menudo que las barras enfocadas al gaming suelen tener un tamaño muy pequeño, poco más grandes que un monitor de 27 o 32 pulgadas -hecho para que quede justo debajo del monitor sin que quede estéticamente mal-. Craso error: necesitamos tamaño y potencia para tener un buen sonido.
Además de la potencia y que el tamaño de la barra de sonido sea grande (por ejemplo una Samsung S990Co una LG S90TR son dos buenos ejemplos de ello), necesitamos imperiosamente que cuenten con subwoofer dedicado y altavoces traseros físicos. De nuevo, la física se impone y por muchos drivers dedicados a los graves, jamás podrá bajar en frecuencia a lo que necesitamos si no cuenta con un subwoofer -cuanto más grande mejor- dedicado. Lo mismo ocurre con los canales de efectos: por mucha simulación, jamás conseguiremos una buena localización sin dos altavoces traseros dedicados.
Si, necesitamos puertos HDMI 2.1 con soporte de todo tipo de tecnología además de Dolby Atmos
Y llegamos al punto más importante de la guía, quizá. Y es que si eres gamer querrás tener todas las funcionalidades más importantes para juegos y estas pasan si o si por que la barra de sonido que tengas puertos HDMI 2.1 (si, aunque si no lo tuviera podríamos pasar primero por la TV y luego por eARC hasta la barra, pero nos limitamos algunos códecs y dependemos de que ésta tenga VRR, además que no sirve para monitores), así que apuntad como imprescindible que tenga al menos uno o dos puertos HDMI 2.1 de entrada y una salida HDMI 2.1.
Y que sea un puerto HDMI 2.1 completo y real con todas las funciones asociadas a este estándar intactas: VRR, señales 4K a 120 Hz con HDR, croma completo, etc. Si además tu monitor o TV acepta Dolby Vision, también deberá aceptarlas.
Por último, los códecs: lo suyo es que acepte la decodificación de todos los audios con pérdida (Dolby Digital, Dolby Digital+ y DTS) así como los sin pérdida o HD (Dolby TrueHD y DTS-HD MA) además de los formatos con capa de objetos como Dolby Atmos (con o sin pérdida) o DTS:X. Todos ellos son ampliamente usados en videojuegos, pero si veis que no acepta algunos de los códecs, aseguraos que al menos acepten los códecs de Dolby que siempre vienen integrados en los videojuegos de forma casi obligatoria.