Kevin Bacon está de vuelta y no precisamente para bailar. En esta ocasión, el mítico actor nos sorprende con un papel que mezcla lo sobrenatural, lo oscuro y… lo cómico. Sí, The Bondsman es una de esas series que, con solo leer la sinopsis, ya sabes que viene con curvas. ¿Un cazarrecompensas resucitado por el Diablo para atrapar demonios fugados del Infierno? Esto no es ciencia ficción, esto es pura fantasía desatada con olor a azufre, country y redención personal.
Prime Video se ha sacado de la manga una producción que, si no revoluciona el género, al menos promete que nos vamos a echar unas risas nerviosas mientras vemos cómo Kevin Bacon lidia con demonios y, de paso, con su exmujer, su hijo y su fallida carrera como cantante. Una mezcla de Supernatural, Ash vs Evil Dead y un toque de Nashville, pero con ese aire de serie que no se toma a sí misma demasiado en serio. Y eso, sinceramente, se agradece.
Desde el 3 de abril de 2025, ya está disponible esta nueva locura con aroma a bar sureño, polvo del desierto y olor a azufre. Si te gusta el terror con chispa, los antihéroes con pasado dudoso, y las tramas que combinan lo siniestro con lo entrañable, esta puede ser tu nueva obsesión semanal. Ahora sí, vamos al lío…
Kevin Bacon resucitado cazando demonios, la nueva locura de Prime Video. ¿Qué puede salir mal?
Vamos a empezar por lo más jugoso: Kevin Bacon como Hub Halloran, un cazarrecompensas de esos que huelen a whisky barato y decisiones cuestionables. El hombre muere, sí, pero ahí no acaba la historia. El Diablo en persona (literalmente) decide darle una segunda oportunidad para que trabaje para él, persiguiendo a demonios que se escaparon del Infierno. Nada fuera de lo común… hasta que le sumas que este tipo también intenta reconstruir su vida, reconectar con su hijo y revivir su antigua carrera musical con su ex. Un caos emocional y sobrenatural servido en bandeja.
En ese lío familiar aparece Jennifer Nettles como Maryanne, la ex de Hub y, además, su antigua compañera musical. Spoiler: ahora está con Lucky Callahan (Damon Herriman), un tipo que tiene un exitoso club de música country. Porque claro, nada como revivir viejos traumas rodeado de banjos y luces de neón. A esto le sumamos a la imponente Beth Grant como Kitty, la madre de Hub, que no se calla ni bajo el agua; y a Maxwell Jenkins como Cade, el hijo que tiene más sentido común que todos los adultos juntos.
Y no olvidemos a Jolene Purdy como Midge, la encargada de vigilar que Hub no se pase de listo… ni se le olvide atrapar demonios mientras lidia con su dramita personal.
Y si te preguntas: “¿Esto va en serio?” Pues en parte sí, pero con ese tono de comedia negra que tanto nos gusta, donde lo grotesco se mezcla con lo cotidiano y lo absurdo se vuelve adictivo. Grainger David, el creador, ha juntado a un equipo potente con Erik Oleson como showrunner, respaldado por nada más y nada menos que Blumhouse Television (los que nos trajeron más de un susto en los últimos años) y Amazon MGM Studios. Todo esto dirigido por un grupo de cineastas con buen pulso para el género como Sanaa Hamri, Catriona McKenzie, Lauren Wolkstein y Thor Freudenthal. Vamos, que aquí hay talento detrás y delante de la cámara.
The Bondsman no es una serie cualquiera. Es ese tipo de historia que mezcla terror, risas, drama familiar y mucha irreverencia, ideal para quienes buscan algo diferente entre tanto thriller genérico o drama existencial. ¿Qué puede salir mal? Pues probablemente muchas cosas… y por eso mismo hay que verla. Porque a veces, lo mejor de una serie es precisamente su capacidad para sorprenderte, aunque sea a ritmo de guitarra country mientras persigues al demonio de turno. Kevin Bacon como un antihéroe resucitado por Satanás. Dale play en Prime Video, que esto pinta muy bien.